jueves, 19 de marzo de 2020

ACTIVIDAD 19. RELACIONES INGENIOSAS

La actividad de esta semana va de ingenio…vamos a establecer relaciones ingeniosas entre dos palabras que no tengan nada que ver.

Una persona ingeniosa, es aquella que tiene la capacidad para crear o inventar algo. ¡Y amigos, ¡LEO me ha dicho, que vosotros sois súper-ingeniosos!!!  así que manos a la obra (mejor dicho al lápiz o al boli), y a crear vuestras historias. No hace falta que sean muy largas, pero sí que tengan ¡¡¡chispa!!!, que os lo paséis muy bien haciéndolas y que os riais un montón.

Vamos a contar (narrar) una historia que contenga las dos palabras. La elección de esas dos palabras la podéis realizar de varias maneras, ahora que nos tenemos que dar en casa:

1º.- Diciendole a tú mama o hermanos que te digan una palabra (mejor un sustantivo), y luego a tu papá, o a los abuelos si los tienes al lado, que te digan otra

     2º.- Abriendo un diccionario y eligiendo palabras al azar

     3º.- Dos palabras que a ti te gusten mucho y no tengan    nada que ver.



LEO os propone algún par de palabras:

 - Castañas-Nieve                
  -León-Lavadora       
-Mago-Flexo

 -Sol-Armario                                 -Nueces-Mesa       
 -Otoño-Flor.





La ayudante de Leo, ha escrito una pequeña historia que os puede servir de ejemplo. Las palabras que ha elegido son NIEVE-ARMARIO. ¡¡¡Ahí va!!!


 UN PASEO POR LA NIEVE
Ya están aquí los tiempos de nieve, las montañas han empezado a vestirse con el abrigo blanco que tanto fresquito le da, ¡que contraste!, un abrigo que da fresquito.
Estando viendo la nieve desde mi ventana, me entraron unas ganas tremendas de ir a dar un paseo. Yo sí que me puse mi abrigo, el calentito, y salí de casa. ¡Qué bonito estaba!, anduve, anduve y allá a lo lejos vi algo que sobresalía de la nieve, me fui acercando y ¡cual fue mi sorpresa!, era un armario, grande, grande del que salía un pequeño ruido, no sé qué era, ¡que curiosidad! Con algo de desconfianza, abrí la puerta y de un salto salió un perrito y su mamá, ¡supe contentos! y moviendo el rabo en señal de alegría.
Se habían metido para resguardarse del frío y se habían quedado encerrados. La mamá estaba tan contenta que me pego un lametazo con tal ímpetu, que casi caí al suelo.

Desde entonces muchas veces los tres nos vamos a pasear al monte. 

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